Quiénes somos

Dos trabajadoras reconvertidas a madres, pero que aún así mantienen su capacidad y sus ganas de trabajar.

 

La organización actual del trabajo esto lo pone difícil, y por eso, hemos creado nuestra propia estructura «laboral» que nos permita hacerlo; tanto a nosotras como a aquellas personas (lamentablemente mayoritariamente mujeres) que se encuentran en nuestra situación. Que no quieren a pesar de las dificultades renunciar a expresarse y desarrollarse profesionalmente.

 

 

Laura:

Ingeniera Agrónoma, apasionada de los sistemas de información geográfica (SIG), que ha aplicado a múltiples y variados entornos.

Veo la aplicación de los SIG en múltiples ámbitos, y quiero hacer ver a las pequeñas empresas, entidades, asociaciones la gran mejora en la toma, gestión, análisis y visibilización de la información que puede suponer aplicar los SIG en determinadas tareas o proyectos.

Abogo por el trabajo en equipo, organizado. Una buena estructura y diseño previo del trabajo, para minimizar tiempo, esfuerzo y dinero.

Me encanta aprender, y me gusta enseñar a hacer las cosas más fáciles.

Necesito que los trabajos que haga sienta que sirven para algo y que se están haciendo de la manera correcta.

Me gusta la claridad, la sencillez, y la transparencia, si, también en el trabajo. ¿Por qué no puede ser posible?, ¿Por qué no fomentamos más que eso sea posible?.

Pienso, propongo e intento hacer ver que ideas que creo que pueden ser beneficiosas se puedan llevar a cabo. Y ayudo para que sea posible.

 

Si quieres ver mi perfil más técnico hasta ahora, lo puedes consultar aquí.

 

María del Mar:

Administrativa, monitora de tiempo libre, y si…poco que ver con los SIG…ya que hasta conocer a Laura, ni sabía lo que era.

Pero cada vez veo más su aplicación, ya me empieza a contagiar su visión; y ya se me ocurren hasta ideas. Puedo ser el ejemplo de que aún no sabiendo lo que es, he podido comprender las ventajas de su aplicación. También poder demostrar que un uso, mantenimiento  e interpretación de los resultados de un SIG puede hacerse sin un nivel técnico si te lo estructuran y explican de una manera sencilla y con pasión.

Mi frase repetitiva “es que ya tengo una edad”  y además añádele un hijo y no estar ni mucho menos a la última en tecnología, no le gustaba nada a Laura. Ella estaba convencida de que la actitud, las ganas y la colaboración tienen mucho peso en los resultados  y que nunca es tarde para aprender, ni emprender, ni se es lo suficientemente mayor para ello.

Así que no sé cómo, pero me convenció, o mejor me contagió y aquí estoy: en una cooperativa tecnológica, de mujeres, madres y contenta, reactivada, con ganas de hacer proyectos, de aprender y de crecer: como personas, como empresa, como madres…